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mayo 27, 2012

CINCO AÑOS SIN RCTV


Hoy hace cinco años el gobierno de Hugo Chávez no le renovó la concesión a RCTV. Y lo cerró. 

No me gusta ni santificar ni satanizar, son extremos que no conducen al análisis. RCTV era una empresa mediática como todas. Se debatía entre lo comercial y la responsabilidad social. Producía con variable calidad, ocurrían allí cosas buenas y no tan buenas. Hizo historia, fue escuela, formó talento, y también lo despidió muchas veces injustamente. Y, hay que decirlo, en los meses antes de su cierre sus telenovelas perdían contra las de Venevisión. 

Pero la medida del gobierno tuvo un solo motivo: callar una voz opositora que hablaba con volumen alto. 

Y amedrentar.   

Hoy nuestra televisión no es mejor de lo que era hace cinco años. Nuestra industria de la telenovela ha sufrido de manera particular:

  • Se redujo, literalmente, a la mitad. 
  • Se produjo un éxodo de talento a otras latitudes.
  • Al no tener un competidor en igualdad de condiciones, las telenovelas de Venevisión ya no tienen el engarce con el público, el riesgo y la inversión de hace cinco años. 
  • Venevisión ha ido absorbiendo el talento de RCTV y lo ha puesto a trabajar. Y, en menor grado, así también lo ha hecho Televen. Eso se agradece y se aplaude. 
  • Sin embargo, una vez que un canal ha visto cómo a otro lo cierran, la urgencia por sobrevivir se traduce con frecuencia en autocensura. Así ha sido con Venevisión y Televen. 
La pregunta que queda es: ¿qué es peor para la televisión y la telenovela venezolana, la Ley Resorte (reguladora de contenidos) o las consecuencias del miedo a ser cerrado como RCTV?

Hace cinco años, toda Venezuela perdió. Y no nos hemos recuperado.




abril 06, 2011

DOS TELENOVELAS VENEZOLANAS EN EL PRIMETIME... ¡FINALMENTE!


La última vez que una novela producida por RCTV y una de Venevisión se enfrentaron por la señal abierta en el primetime fue el sábado 26 de mayo de 2007. Al día siguiente apagaron a  RCTV.  

Esta noche a las 9 p.m., Televén estrena la última telenovela que hizo RCTV (RCTV Internacional, como se llamó una vez que pasó al cable, donde ya no está tampoco). Que el cielo me explique es original de Cristina Policastro y sus protagonistas son Marianella González y Carlos Felipe Alvarez. 

Que el cielo me explique se enfrentará a La viuda joven de Martín Hahn, protagonizada por Mariángel Ruiz, Luis Gerónimo Abreu y Verónica Schneider. El contraste entre los dos estilos es digno de estudio. Observaremos el verismo de la novela social de Policastro versus el suspenso posmoderno de Hahn. 




Para la industria de la telenovela venezolana, tan golpeada en los últimos años y tan afectada por el contexto político-económico del país, volver a tener dos novelas venezolanas compitiendo en señal abierta es fundamental para su recuperación total. (Ver mis dos escritos anteriores: ¿Ha muerto la telenovela venezolana? y ¿Ha muerto la telenovela venezolana?-Parte 2). Y, dada la lamentable ausencia de RCTV, es necesario ahora que Televén produzca sus propias telenovelas y que Venevisión continúe su compromiso de seguir produciendo con talento venezolano para que nuestra telenovela goce cada día de mejor salud. Y con ella, la televisión venezolana.  

mayo 27, 2009

Sin RCTV la TV venezolana está deforme


Hoy hace dos años salió de señal abierta RCTV en Venezuela. Una medida arbitraria que dice mucho del talante del actual gobierno.

Más allá de la terrible pérdida de un trozo importante de nuestra libertad de expresión, la ausencia de RCTV de la señal abierta ha producido una deformación inmensa y muy lamentable en la industria televisiva venezolana:
  • Al salir sólo por cable en un país con las características demográficas que tiene Venezuela (65-70% de la población vive bajo la línea de pobreza), RCTV ha bajado su nivel de ingresos y su producción notablemente. Más aún, practicamente no produce historias originales, sólo adaptaciones o remakes de variable calidad en cuanto a libreto, elenco y producción. Esto ha quebrantado seriamente la salud de la industria telenovelera venezolana.
  • Obviamente, tanto Televén como Venevisión logran shares más altos al no estar RCTV. Sin embargo, Televén no es competencia realmente. Por lo tanto, Venevisión reina en casi todos los horarios.
  • Al no tener competencia, Venevisión enfila sus baterías hacia el mercado internacional. 
  • En lo que a telenovelas se refiere, esto implica una nueva normativa de que todas tendrán 120 episodios, sin importar si la historia da para más o para menos capítulos.  (Es un "principio" algo tonto cuando vemos las ventas internacionales de Doña Bárbara, que tiene 190 episodios). En este sentido, no hay respeto por la trama (ni por sus escritores). Y si bien alargar una telenovela puede ser un irrespeto al público, no darle su justa medida también lo es.
  • La falta de competencia en el mercado local hace que Venevisión descuide la promoción y presentación de sus productos. No veo la misma energía en enviar gacetillas de prensa, ofrecer oportunidades de entrevistas y hablar de los éxitos, como cuando la competencia de RCTV mantenía viva a la TV venezolana. Las relaciones públicas de Venevisión han dejado de tener el nivel de proactividad que tuvieron antes del cierre de RCTV.
  • En cuanto a programación, no parece importar mucho si una telenovela se estrena en una época estratégicamente equivocada, como sucedió con La Vida Entera, cuyo estreno coincidió con la época de las elecciones regionales y luego con el beisbol profesional venezolano, o si su transmisión es accidentada, (durante 8 semanas consecutivas, La Vida Entera no fue transmitida con regularidad!), porque como el mercado local está asegurado, no importa si el propio canal maltrata a su producto.
  • Todos los gremios que tienen que ver con la industria de la telenovela se han visto seriamente afectados. Al RCTV producir menos y Venevisión tener ganado el mercado interno, la calidad del trabajo tiende a bajar y los sueldos también. 
  • En este sentido son los actores los más afectados ya que sus fuentes de trabajo están seriamente disminuidas (el problema es grave cuando consideramos que el gobierno también está ahogando al teatro venezolano y controlando mucho de la industria cinematográfica) y las dos televisoras les ofrecen sueldos que no son, en general, acordes con el talento, oficio y entrega de la mayoría de los verdaderos actores y actrices venezolanos. 
  • La polarización política, que ha invadido todos los ámbitos de la vida nacional, también ha salpicado los hábitos televisivos de algunos sectores del público que se niegan a ver Venevisión al considerar que están "vendidos" al gobierno porque el canal decidió bajar la cabeza para mantenerse al aire. Esto es tan lamentable como el hecho de que muchas personas afectas al gobierno no vean a RCTV. Al tomar estas decisiones, esos miembros del público permiten que las ideologías políticas tomen el mando de sus gustos y apreciaciones televisivas, cuando es cada individuo el que debe ser absolutamente libre de evaluar la calidad de un contenido televisivo, venga de la fuente que venga. Sin darse cuenta, le hacen el juego al presidente cuya estrategia es "dividir y conquistar".
  • A nuestra television no la ayuda que perdamos nuestra capacidad de crítica por culpa de nuestra posición política. A RCTV, Venevisión y Televén debemos pedirles que nos den mejor televisión y no excusar rutinariamente a unos porque fueron sacados de la señal abierta, ni culpabilizar ciegamente a otros porque todavía lo están. 
  • Quizás el problema mayor es el inmenso miedo a que los cierren que existe en los medios que todavía están al aire. Este miedo se ha convertido en la peor forma de censura: la autocensura. Y aunque el gobierno tiene la Ley de Contenidos para regular los contenidos mediáticos, es la autocensura la que realmente regula de manera invasiva y excesiva a una gran parte de los medios de comunicación privados en Venezuela. El miedo nunca es buen motor.
Después de dos años del cierre de RCTV, el panorama no es para nada halagador. La televisión venezolana tiene una seria deformación y, con ella, nuestra industria de telenovelas. Debo decir, sin embargo, que la censura siempre es epidérmica y nunca es inteligente. Tampoco lo es la autocensura. Siempre podemos "darle la vuelta" con inteligencia. Y ya queda en nosotros, como público, leer lo que queramos leer:



febrero 24, 2009

EN MIAMI TRAS LA PISTA DE LA TELENOVELA "INTERNACIONAL"


Muchos días sin escribir en mi blog. Por un lado, el semestre aprieta con sus exigencias. Por otro lado, estuve de viaje de investigación en Miami. Fue un viaje corto, pero sustancioso. 


Miami se ha convertido en una ciudad importantísima en el hemisferio de las telenovelas. Es allí donde casi todas las productoras latinoamericanas tienen su brazo "internacional". Allí se encuentra también la toma de decisiones de las dos cadenas de lenguaje hispano más importantes de Estados Unidos: Telemundo y Univisión. Y allá fui en búsqueda de respuestas a una pregunta principal: 

¿Qué características debe tener una telenovela para que se venda fuera del país donde fue producida?

Para explorar esta pregunta central y otras relacionadas escogí algunas personas que considero claves porque han trabajado con éxito tanto dentro de Venezuela como fuera.  A ellas y ellos les agradezco el tiempo que me dedicaron. Quiero agradecer particularmente la generosidad al responder mis preguntas del Sr. Arquímedes Rivero y de los escritores Perla Farías, Alberto Gómez, Vivel Nouel y Valentina Párraga. 

Ahora toca analizar y profundizar lo aprendido mientras preparo viaje a Caracas para regresar al set de La Vida Entera.

abril 09, 2008

TORRENTE: LA EVOLUCION DE LA PRODUCCION Y LA INVOLUCION DEL TEXTO



El pasado 2 de Abril Venevisión estrenó su nueva novela estelar, Torrente, escrita por Benilde Alvarez y Neida Padilla. El estreno fue reseñado por la prensa nacional (El Universal, El Nacional, Ultimas Noticias, El Mundo), la cual destacó la profusión y belleza de los exteriores y la trama central de "vientre en alquiler".  

Torrente marca un cambio en el estilo de las telenovelas que venía transmitiendo Venevisión. Algunos periodistas lo han calificado de un regreso al estilo rosa (ver por ejemplo El Nacional). Personalmente pienso que no es que estamos frente a un regreso a la telenovela rosa, sino más bien ante una suerte de involución en cuanto al texto (libreto+música incidental) que contrasta con los innegables avances técnicos y de dirección que permiten el extraordinario despliegue de las bellezas naturales que vemos en Torrente:



y la puesta en escena de secuencias como la del accidente de avión donde viaja la protagonista (en la marca 10:30 del primer video y al comienzo del segundo video colocados a continuación):






Para ser específica, cuando hablo de involución del texto no me refiero a la temática que conforma el conflicto central: el vientre en alquiler. Este es un tema actual y controversial  que se presta perfectamente para una telenovela. (El tópico es tan actual que la prestigiosa revista Newsweek le acaba de dedicar un largo e interesante artículo). La involución de la que hablo es en cuanto a: 
  • El dibujo carente de matices de algunos personajes y su correspondiente interpretación, (para muestra ver el villano Cayo Gabaldón, interpretado por Félix Loreto).
  • Los diálogos predecibles que rayan en el cliché.
  • El tenor poco contemporáneo de ciertos parlamentos: "Soy una mujer incompleta que nací con un vientre inútil", "Las mujeres necesitamos tener hijos, para eso nacimos", dice la protagonista, Ana Julia. Estos bocadillos construyen a una mujer que a pesar de tener una pareja estable y enamorada, éxito profesional y belleza tiene la autoestima por el suelo porque ésta depende exlusivamente de su capacidad de tener un hijo. Es un retrato desactualizado de la mujer que niega nuestra lucha por ser más que "la madre de..." o "la esposa de..."
  • Los problemas de hilación entre escenas y el manejo de las mini-elipsis de tiempo que traen como consecuencia un ritmo irregular en el paso del tiempo. A veces el tiempo transcurre con la velocidad promedio que vemos en telenovelas--diálogos y escenas que nos permiten conocer a los personajes y sus conflictos--y a veces la velocidad es inexplicablemente vertiginosa. Estos cambios bruscos en el paso del tiempo, la ausencia de transiciones adecuadas y una que otra falla manteniendo la secuencia tienden a desorientar al espectador. Puede ser que sea un problema de edición, pero más bien me parece un problema de diagramación del libreto, que está tratando de ser corregido (sin mucho éxito hasta ahora)  tanto por la dirección como por la edición. 
  • La música incidental, compuesta de acordes exclusivamente dramáticos, típicos de las novelas de otras décadas y utilizados de manera que exageren el melodrama.

Todo esto aunado a la (hasta ahora) ausencia casi total del humor (el único elemento semi-humorístico radica en el tono del personaje Juancho Gabaldón, interpretado por Eduardo Orozco), hacen que yo sienta a Torrente como una involución. Digo ésto último porque el humor es ingrediente fundamental de la cultura e identidad venezolanas. 

A pesar de todo lo dicho aquí, es temprano todavía y la novela tiene múltiples hilos que prometen enredarse de manera interesante. Tendremos que seguir observándola.

Pienso que no es un buen momento para la industria venezolana de telenovelas. Si la transformación forzada de RCTV en Internacional y el cambio de prioridades de la gerencia de Venevisión (mayor prioridad al mercado internacional...o mayor prioridad hacia la percepción del mercado internacional que manejan los distribuidores... y menor importancia al mercado venezolano) van a traer como consecuencia telenovelas cuyo mayor alarde es el aspecto técnico, (como la mayoría de las telenovelas hechas en Miami),  entonces el género habrá perdido uno de sus más importantes avances y una de sus más entrañables cualidades: su capacidad de conectar con el público no sólo a través de la historia de amor, sino también a través de personajes y situaciones bien diseñados a los cuales reconocemos y en los cuales nos reconocemos porque son elementos tanto de nuestros sueños como de nuestras realidades.

marzo 29, 2008

LA TREPADORA: BELLEZA VS. TALENTO Y EL PROBLEMA DE ADAPTAR UN CLASICO



Esta semana RCTV Internacional estrenó La Trepadora, "adaptación libre" de la novela de Rómulo Gallegos escrita por Ricardo Hernández Anzola. Como es usual en estos casos, la prensa (ver por ejemplo, El Universal, Meridiano, El Nacional (video presentación a la prensa)) y el público (como ejemplos leer 1, 2, 3) han comentado abundantemente los tres capítulos que han salido al aire para el momento que escribo estas líneas.

Dos temas parecen dominar particularmente los comentarios: la presencia (piel y actuación) de Norkys Batista como Victoria Guanipa y las características del libreto.

El primer tema coloca sobre la mesa el debate/problema del talento vs. la belleza física de las actrices y actores de telenovelas. Desde su premiere, La Trepadora apuesta a la belleza física al capitalizar una y otra vez el atractivo y sex appeal del repotenciado físico de Norkys Batista, incluyendo un desnudo al final del capítulo 1 que es visualmente hermoso, pero relativamente vacío en cuanto a pertinencia dramática y consistencia de los diálogos:




Es importante mencionar que aunque, Torrente, la próxima novela que Venevisión pondrá al aire no ha sido estrenada, las fotos oficiales que han sido publicadas muestran a su protagonista, Maritza Bustamante, con un aspecto bastante parecido al de la Victoria Guanipa de La Trepadora.


Y se sabe que el primer capítulo tendrá dos escenas "de cascada". (Dado que Venevisión sí está por señal abierta y por lo tanto sujeta a la Ley de Contenidos, esos baños en la cascada necesariamente mostrarán menos que el de La Trepadora). Habrá que ver si en la puesta en escena de Torrente también se le da prioridad a la arista de mostrar físico por encima de otros aspectos.

En cuanto al libreto de La Trepadora, esta versión bastante libre del clásico galleguiano (aquí puedes leer sobre las muchas versiones para TV que se han hecho sobre la obra de Rómulo Gallegos) me resulta un contraste con las adaptaciones de las novelas de Gallegos que José Ignacio Cabrujas hiciera para RCTV. A continuación un texto escrito por el estudioso de telenovelas Alí E. Rondón, publicado en el año 2006, y que se refiere a  las mencionadas adaptaciones  que escribiera Cabrujas :

En todo caso, como lo demuestra José Ignacio Cabrujas con sus miradas fraternales a los guiones de Doña Bárbara, Canaima y Sobre la misma tierra en las mismas caracterizaciones de Arturo Calderón (Juan Primito), Miguelángel Landa (Marcos Vargas) o Marina Baura (Cantaralia Barroso, Remota Montiel) se impone el manto dramático y hasta trágico de las anécdotas mitad reales, mitad ficción. Todas y cada una de las telepresencias sobresalen entonces como la suma de valores étnicos individualizados más vigentes que nunca. Tras la mascarada de sus desaciertos y desvaríos nos enseñan vertientes secretas de un alma que ha seguido transformándose hasta erigirse con dignidad en el ser que actualmente somos los venezolanos. Ocurre, sin embargo, que no estamos hablando de la mera filmación de lo escrito. Entregado a un trabajo casi adiposo Cabrujas se ha encargado de engordar los diálogos. Otra veces toma el esquema desnudo de una situación, la reprocesa suprimiendo secuencias prescindibles para el guión y nos la entrega con la nostalgia de esas imágenes y parlamentos donde se respira el tema de la obra. En ese trayecto diríamos entonces que el libretista ha llevado al lenguaje televisivo algo más que la urdidumbre de flaquezas, sonrisas, sinsabores, injusticias, odio y amor originalmente resueltos en el ámbito narrativo. Ha dialogado con las obras. Ha sabido leer en ellas cierta propuesta latente que le permite (re)escribir el drama tocándole el plexo del Yo a los personajes (Enfasis añadido por mí, Alí E. Rondón (2006), Medio Siglo de Besos y Querellas, pp. 54-55).

Y en este acertado análisis de Rondón está la clave de la incomodidad que sentimos algunos con el libreto de esta nueva Trepadora.

marzo 23, 2008

DE REGRESO Y CON NUEVO LOOK

Cuando este blog cumplió seis meses me hice el propósito de cambiarle la plantilla para refrescarle el aspecto. Me ha tomado casi seis meses más poder hacerlo ya que no es fácil para mí encontrar el tiempo que esa tarea amerita. Pero finalmente logré con la indispensable ayuda de dRAGOONS cambiarle el look a mi bitácora sobre telenovelas, utilizando un formato de tres columnas que es más flexible. (Propósito cumplido. De allí mi amplia sonrisa al mirar la pantalla de mi computadora).

Aprovecho para recomendarles que visiten el blog de dRAGOONS, Utópico Real, donde podrán conocer mejor a este estudiante de bioanálisis, moderador del foro TVVI y conocedor de la televisión venezolana, cuyo talento para el diseño gráfico se pierde de vista.

El cambio en el blog llega al mismo tiempo que llego yo de regreso a la Universidad después de dos semanas intensas en Caracas haciendo trabajo de campo para tomarle el pulso a la industria venezolana de la telenovela a 10 meses del cierre de RCTV y su transformación en RCTV Internacional. Debo analizar con cuidado lo recogido, pero el panorama no es realmente alentador para los actores, escritores y el público venezolano ya que tanto RCTV Internacional como Venevisión al no competir dentro del país, han enfilado sus baterías de competencia hacia el exterior y los modelos manidos que son distribuidos en el mercado internacional de las telenovelas. No parece ser un buen momento para la creatividad y el talento. Amén de la reducción evidente de las fuentes de trabajo para los actores y actrices.

El viaje a Caracas incluyó también una serie de entrevistas de radio y prensa sobre mi libro. Siempre es interesante para mí conversar acerca de Venezuela es una Telenovela, porque inevitablemente la conversación se va hacia las dos aristas de mi estudio: Venezuela y la telenovela como género. Cada intercambio de preguntas y respuestas me ayuda a ver más claro y a plantearme nuevas preguntas para mi trabajo de investigación. Fue interesante ser entrevistada tanto por periodistas (Yesmin Roye, Pedro Luis Flores, E.A. Moreno-Uribe, entre otros), como por actrices que trabajan exitosamente en radio (Elba Escobar, Ana María Simon). A la vez, sigo sintiendo cierta sensación surrealista al ser yo la entrevistada, en vez de mi posición normal de entrevistadora.

Finalmente, hubo dos eventos que casualmente coincidieron con mi estadía en Caracas. El primero ya lo comenté en su momento: el estreno de la primera telenovela de TVES--Caramelo E Chocolate.



El segundo fue el final de las grabaciones de Arroz Con Leche, telenovela que entra en su semana final. En todos los años que tengo estudiando telenovelas nunca había coincidido con ese momento. Así que tuve la oportunidad de observarlo esta vez de cerca y de constatar una vez más que nuestras percepciones siempre son parciales y limitadas por lo que podemos observar/escuchar, ya que hay una distancia inmensa entre las diferentes percepciones que hay sobre esta novela tanto en Internet como en diferentes áreas de Caracas, los números del rating y la percepción de los que laboraron en ella. También, una vez más, pude observar la distancia inmensa que existe entre lo que el público "sabe" y lo que sucede detrás de las puertas de los estudios de televisión y dentro de las oficinas de los ejecutivos de estas empresas.

Me sorprendió y me impactó de manera particular que el día que salió al aire el capítulo en el que el personaje Tomás Chacón le pegó a su esposa Amanda (debido a la Ley de Contenidos, no vemos el momento en que Chacón golpea a Amanda, sólo los resultados), la telenovela sacó 15 puntos de rating, una cifra realmente alta, aún en el vacío de competencia interna que caracteriza hoy en día a la TV venezolana. ¿Qué significa que este pico en el rating de la telenovela ocurriera justamente en la escena sugerida de violencia doméstica? ¿Es fascinación por la violencia? ¿Por el drama? ¿Es identificación y/o reconocimiento de un problema que la sociedad venezolana presenta en todas sus capas sociales? Vale la pena analizarlo ya que esos números y la circunstancia en que ocurrieron nos abren una puerta de entrada al estudio de la formación social.



noviembre 24, 2007

TELENOVELAS: CUANDO NO HAY COMPETENCIA II




Recientemente escribí sobre mi preocupación de que las telenovelas venezolanas pierdan el color y sabor local dada la actual falta de competencia en la televisión por señal abierta en Venezuela, producto del cierre de RCTV por el gobierno venezolano.

Una arista importante de este fenómeno de la falta de competencia es la definición de "exito" o "fracaso" local en estas condiciones atípicas.

Tradicionalmente ratings y shares han funcionado como la moneda del sistema. De más está decir que no siempre estos números van acompañados de calidad. Pero es innegable que son considerados por la industria y por los importantes anunciantes como la medida del consumo televisivo.

Pero, ¿qué pasa con la percepción de estos números cuando no hay competencia, como ocurre ahorita en Venezuela?

Pienso que no hay un cambio en la percepción de los anunciantes. En el caso de Venezuela, éstos tienen muy claro que ahora que RCTV sólo sale por cable, Venevisión es el coloso y la opción por señal abierta más vista del país. Para ellos los ratings siguen teniendo el mismo significado de siempre.

Es posible que éste sea el caso también para la mayoría de las personas que ven telenovelas en el país, a los que no les importa el rating, ni quién lo gana, sino entretenerse cada noche con su teledrama favorito. Ellos y ellas decidirán qué telenovela ver, como siempre lo han hecho: escogiendo según su gusto entre las opciones a las cuales tienen acceso (que, gracias al gobierno, han disminuido de manera importante).

Donde noto el cambio de percepción es en el público más comprometido con el género de la telenovela, ese público que participa en blogs y foros en Internet, donde comparten sus opiniones y pareceres a diario. Allí las opiniones políticas colorean frecuentemente la percepción de lo que se ve en las pantallas de los televisores venezolanos, los ratings de las telenovelas, (que hay que decirlo, se publican muy esporádicamente), se interpretan aún cuando no se tengan por delante y se crean matrices de opinión acerca de tal o cual telenovela que tienen el efecto de crear una "espiral de silencio" (Noelle-Neuman, 1974) entre aquellos que están en desacuerdo, pero que creen que su opinión no es compartida por la mayoría, dado el volumen y frecuencia de los escritos que construyen y refuerzan dicha matriz de opinión.

Dada la polarización política que vive Venezuela y la cercanía con el importantísimo referendo sobre la reforma constitucional, no me extraña totalmente lo que leo en blogs y foros. Sin embargo, sí me intrigan algunos argumentos. Por ejemplo, se asume que si RCTV estuviera en señal abierta, ganaría con sus dos novelas. Esto creo que es imposible de saber. Si algo he aprendido en los muchos años que tengo estudiando telenovelas es que el público es impredecible. Así que éste podriá ser el caso, pero podría no serlo también. Es una lástima que no lo podamos saber, pero realmente no podemos.

También me ha llamado la atención una paradoja. Mientras el único post que he escrito en este blog donde menciono a la telenovela Arroz con Leche (9 p.m., Venevisión) es el post más visitado de mi blog (ojo: no lo estoy midiendo por el número de comentarios que tiene, sino por el número de hits que recibe), en los foros leo comentarios generalmente negativos sobre la telenovela. Se dice además que esta telenovela es un fracaso porque su share es menor que el share promedio del canal. (Un razonamiento que me intriga/interesa de manera particular: como no hay competencia, la telenovela compite entonces contra el share de su propio canal). Esta disparidad entre las visitas a mi blog y las opiniones de los foristas que escriben me hizo ir a los shares recientes de las 9 p.m. (Fuente: AGB de Venezuela)

A continuación un gráfico que hice con dichos números. Es importante considerar que tomé las fechas de las dos primeras semanas de Noviembre. No coloqué ni domingos, cuando no hay telenovelas al aire a esa hora, ni los días en los que hubo transmisión de juegos de beisbol.
(Para ver el gráfico más claramente, hacer click sobre él):



Algunas reflexiones:
* Al no estar RCTV por señal abierta, hay una distancia enorme, en términos de share, entre Venevisión y el resto de las opciones televisivas.
* A las 9 p.m. Televén y el Cable (el share agregado de todos los canales por cable) pelean por el segundo lugar.
* La telenovela Arroz con Leche tiene casi todos estos días un share más alto que el share promedio del canal (línea verde).
* Sigue siendo imposible predecir quién ganaría a las 9 p.m. si RCTV estuviera en señal abierta.


¿Qué podemos decir entonces sobre el éxito o fracaso de las novelas de Venevisión, ahora que no hay competencia?

No creo que las podamos calificar de fracaso, dada la distancia que hay entre ellas y las opciones que se presentan por Televén y los otros canales que están en señal abierta.

A la vez, su éxito siempre estará empañado por la falta de su competidor tradicional, RCTV. Es como esos records de beisbol a los que se le pone un asterisco porque la temporada tuvo más juegos...


Por otra parte, ¿qué podemos decir entonces sobre el éxito o fracaso de las novelas de RCTV International, ahora que no están en señal abierta y no pueden competir bajo los términos tradicionales?

Realmente no podemos asegurar ni que son exitosas, ni definirlas como fracasos. Sólo podemos comparar sus números con los de las otras opciones que hay por cable. En términos beisbolísticos, es como hablar de los jugadores de color de antaño a los que no se les permitió jugar en las Grandes Ligas. Que hubieran podido detentar records en las Mayores queda en el ámbito de la especulación, lamentablemente...

Lo más importante es que al estar asegurada (Venevisión) o imposibilitada (RCTV) de obtener la supremacía en el mercado local, el foco de interés de los ejecutivos y dueños pasa a estar en las ventas internacionales. De esta manera cambian los términos del juego y, quizás, la manera como se escribirán y producirán telenovelas en Venezuela.

noviembre 11, 2007

TELENOVELAS: CUANDO NO HAY COMPETENCIA





Esta semana se publicaron los shares de la televisión abierta y por cable de Venezuela durante el recién finalizado mes de Octubre:

Venevisión: 58,1%
Televen: 21,0%
VTV: 6,3%
Globovisión: 6,0%
RCTV International: 4,4%
Tves: 4,1%

Fuente: AGB. Medición nacional. Total televidentes ABCDE de 6 a 12am. Octubre 2007.

En el foro de Television Venezolana e Internacional (TVVI), las reacciones (1, 2) de los foristas se han centrado en dos puntos:

* Que RCTV International, a pesar de estar sólo en cable, le gana a TVES, canal afecto al gobierno que ocupa el lugar de RCTV en la TV abierta.

* Si Venevisión ha logrado o no capitalizar la salida de RCTV de la señal abierta. En otras palabras, si ha aumentado su share.


Personalmente me alegra que RCTV International tenga mejor share que TVES, ya que estoy en total desacuerdo con la forma con la que el gobierno se deshizo de la oposición que significaba RCTV. (Ver mis posts al respecto en este blog: 1, 2 y 3).

En cuanto a Venevisión, si hablamos de shares, el canal sí se ha beneficiado, (como era de esperarse), de la ausencia de RCTV, ya que en Abril 2007 (que fue un mes particularmente bueno para Venevisión), los shares promedios en Venezuela de 6 a.m. a 12 a.m eran aproximadamente:

Venevisión: 35-40%
Televen: 10-15%%
VTV: 5-6%
Globovisión: 2-3%
RCTV: 23-28%

Es importante notar que también Televén y Globovisión se han beneficiado de la salida de RCTV.

Sin embargo, y a pesar de que ratings y shares son las divisas que manejan el negocio que es la televisión, me preocupa que la falta de competencia desvirtúe la manera como se hace televisión en Venezuela.

Me preocupan particularmente las telenovelas. Me preocupa que al no haber competencia dentro del país, se produzcan telenovelas con el único fin de la venta al extranjero. Ya lo estamos viendo. Ciudad Bendita, mi último objeto de estudio a fondo, es probablemente la última novela de Venevisión que fue diseñada para ganar el rating dentro de Venezuela. En cuanto a RCTV International, se ha aliado con Telemundo para poder sobrevivir y asegurarse justamente sus ventas internacionales. El tipo de producciones que saldrán de esa alianza no está clara todavía. La primera, Toda una Dama, un remake bastante acertado de la extraordinaria Señora de José Ignacio Cabrujas, tiene un elenco que no es parejo en cuanto a talento.

Me preocupa también que al dársele prioridad a la venta internacional sobre el éxito local (porque éste ya no interesa dada la falta de competencia), las telenovelas venezolanas pierdan el color y sabor local. Muchos opinan que ésto último no tiene nada de malo. Al contrario, piensan que es así como recuperaremos el sitial internacional que alguna vez ocupamos con nuestras telenovelas. Yo estoy en desacuerdo. Primero porque la política económica del andamiaje del negocio internacional de la telenovela hoy en día es distinta a la que existía cuando Cristal y Kassandra conquistaron el mundo. Hoy en día el mercado global está siendo gobernado por el remake y las telenovelas cortas y formulaicas que no asumen ningún tipo de riesgo. Segundo, porque la telenovela ha dialogado con la cultura y la formación social venezolana de manera particular. Sin perder la universalidad del melodrama y su característica de ser el espectáculo de las emociones y sentimientos (como bien decía Cabrujas), las telenovelas nos han hablado a los venezolanos sobre quiénes somos, y de qué manera amamos y desamamos. Creo que al quitarles el color local estamos cerrando ese importante diálogo y estamos también disminuyendo nuestra capacidad de autoanalizarnos. También estamos diciendo que nuestra cultura local no tiene rango suficiente como para ser internacional.

Hubo una época en que nos divertíamos y disfrutábamos escuchando los diferentes acentos, vocablos y dichos que se decían en las telenovelas de cada país. Era la época en que lo local conquistó al globo. Vivimos ahora un momento inverso: lo universal se impone sobre lo local. Y lo universal es una construcción que nos imponen, un artificio que implica uniformidad, repetición y conformidad. Y yo considero que estos tres elementos son los enemigos mortales de la creatividad, ingrediente vital para la salud de la telenovela como género perdurable.

junio 10, 2007

¿Originales o Remakes?




Esta semana tuve el placer de ser entrevistada por Luis Clemens, periodista independiente especializado en medios de comunicación hispanoparlantes, que escribe para publicaciones tan prestigiosas como Multichannel News.

En su blog, Clemenseando, dedicado a los medios de comunicación y al mercadeo hispano, Clemens escribió un post titulado Too Many Telenovela Remakes? en el cual describe el panorama actual de telenovelas en las cadenas hispanoparlantes de los Estados Unidos:

Las tres telenovelas que Univisión tiene en primetime son remakes. "La Fea Más Bella" es el remake hecho por Televisa de la obra de Fernando Gaitán "Yo soy Betty, la Fea". "Destilando Amor" es la versión mexicanizada de otra novela de Gaitán, "Café con Aroma de Mujer". En esta versión el café colombiano ha sido sustituido por tequila mexicano. (El escenario original de la plantación de café ha sido replanteado como una plantación de agave, el ingrediente básico del tequila). "Duelo de Pasiones" es también un remake hecho por Televisa de "Flor de las Nieves", novela cubana de los años 50.
(Mi traducción).

Este panorama no es exclusivo de los Estados Unidos. El remake (o "refrito", como se le dice comunmente en Venezuela) tiene hoy en día presencia permanente en muchas antenas de TV a lo largo y ancho del mundo que se nutren, como Univisión, principalmente de las telenovelas hechas por Televisa.

En Venezuela el remake también está presente. En los últimos años RCTV convirtió en unitarios algunas de sus telenovelas más sonadas como La Señora de Cárdenas, Natalia de 8 a 9 y Silvia Rivas, Divorciada, todas escritas originalmente por José Ignacio Cabrujas. En el 2006 RCTV presentó un remake de El Desprecio, original de Julio César Mármol, que no tuvo fortuna en las mediciones de audiencia. Y, antes de ser cerrado al no renovarsele la concesión, RCTV tenía al aire a Mi Prima Ciela, escrita por Pilar Romero como remake de sus dos éxitos Elizabeth y Maite. Venevisión también ha producido remakes de calidad y éxito variable. (La pregunta de por qué en Venezuela el remake no tiene el éxito asegurado amerita ser tratada en otro post).

Personalmente, como le dije a Clemens, no estoy en contra del remake. Pero sí estoy en contra del exceso de remakes y de que la industria los asuma como la única posibilidad o la opción preferida a la hora de producir. Creo que cuando una empresa tan importante para la industria de la telenovela, como lo es Televisa, se dedica casi exclusivamente a producir remakes, ésto tiene consecuencias peligrosas para la salud del género porque va asfixiando la creatividad, disminuye la posibilidad de generar historias nuevas y de que los latinoamericanos echemos el cuento de quiénes somos y, a la larga, podría producir hastío en el público porque el género perdería irremediablemente su frescura.


Es interesante notar que en una serie de entrevistas en video que hiciera Produ.com en el verano del año 2006 sobre el tema de los remakes, el escritor colombiano Fernando Gaitán, cuya maravillosa Yo soy Betty, la Fea ha sido "refrita" en muchos países con enorme éxito, Gaitán expresó que "la televisión no puede estar repitiéndose a sí misma, van a matar el género" y añadió "el remake se está comiendo a la telenovela".


El problema es que el remake, como declaró el escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka en la misma serie de Produ, "está relacionado con una de las grandes angustias de la industria: la garantía del éxito". La percepción entre los ejecutivos de la televisión de algunos países es que el remake es un éxito más seguro.


Y aunque productores mexicanos como Salvador Mejías han dicho respecto al número de remakes que se producen en Televisa, "creo que somos los que más nos arriesgamos porque el chiste es que la gente no sienta que es un remake", es innegable que el remake antepone el aspecto "negocio" de la telenovela por encima de todas las otras aristas de este producto mediático/cultural que nos define a los Latinoamericanos.

Siempre digo que las telenovelas tienen generalmente algo o mucho de La Cenicienta, Romeo y Julieta, El Conde de Montecristo, El Príncipe y el Mendigo, el Hombre de la Máscara de Hierro y El Patito Feo, entre otros clásicos. Y a pesar de ese substrato común, la creatividad latinoamericana ha producido maravillosas y diversas historias de amor con personajes inolvidables que conocemos y re-conocemos, y que al echarnos el cuento, nos están contando a nosotros mismos. Es un proceso que para que siga funcionando tiene que evolucionar a la par de la formación social y no se puede quedar estancado en un círculo vicioso de repetición.

(Nota: Aquí se puede llegar a varias entrevistas de Fernando Gaitán en video, incluyendo la de los remakes. A través del link Ver más opiniones del Remake, se pueden accesar las otras entrevistas sobre el tema).