La fascinación con las telenovelas latinoamericanas es mundial. Cada día, a lo largo y ancho del mundo, hombres y mujeres de diversas clases sociales, edades y culturas se sientan frente a su televisor a mirar estos melodramas. Soy una mujer latinoamericana, por lo tanto, las telenovelas nunca me fueron ajenas. También soy profesora en la academia norteamericana. Desde 1999 las telenovelas son mi objeto de estudio.
Siguiendo con la seguidilla de estrenos de telenovelas en Venezuela de las últimas semanas, hoy pensaba escribir sobre Torrente (Venevisión). Sin embargo, voy a posponer ese análisis por unos días ya que hoy salió en el diario Ultimas Noticias de Venezuela una reseña sobre mi libro Venezuela es una Telenovela que no puedo dejar de destacar porque está escrita por el periodista y crítico E.A. Moreno-Uribe, autor de uno de los blogs que más visito y respeto, El Espectador.
Le agradezco a Moreno-Uribe no sólo sus palabras (reportajeUltimas Noticias, blogEl Espectador) acerca de Venezuela es una Telenovela, sino también el acertado retrato que dibujó sobre mi agenda de investigación académica, mi ir y venir, mi cerca y mi lejos con Venezuela y sus telenovelas, y mi determinación de entender cada vez mejor el fascinante (y generalmente malentendido) género de la telenovela.
Cuando este blog cumplió seis meses me hice el propósito de cambiarle la plantilla para refrescarle el aspecto. Me ha tomado casi seis meses más poder hacerlo ya que no es fácil para mí encontrar el tiempo que esa tarea amerita. Pero finalmente logré con la indispensable ayuda de dRAGOONS cambiarle el look a mi bitácora sobre telenovelas, utilizando un formato de tres columnas que es más flexible. (Propósito cumplido. De allí mi amplia sonrisa al mirar la pantalla de mi computadora).
Aprovecho para recomendarles que visiten el blog de dRAGOONS, Utópico Real, donde podrán conocer mejor a este estudiante de bioanálisis, moderador del foro TVVI y conocedor de la televisión venezolana, cuyo talento para el diseño gráfico se pierde de vista.
El cambio en el blog llega al mismo tiempo que llego yo de regreso a la Universidad después de dos semanas intensas en Caracas haciendo trabajo de campo para tomarle el pulso a la industria venezolana de la telenovela a 10 meses del cierre de RCTV y su transformación en RCTV Internacional. Debo analizar con cuidado lo recogido, pero el panorama no es realmente alentador para los actores, escritores y el público venezolano ya que tanto RCTV Internacional como Venevisión al no competir dentro del país, han enfilado sus baterías de competencia hacia el exterior y los modelos manidos que son distribuidos en el mercado internacional de las telenovelas. No parece ser un buen momento para la creatividad y el talento. Amén de la reducción evidente de las fuentes de trabajo para los actores y actrices.
El viaje a Caracas incluyó también una serie de entrevistas de radio y prensa sobre mi libro. Siempre es interesante para mí conversar acerca de Venezuela es una Telenovela, porque inevitablemente la conversación se va hacia las dos aristas de mi estudio: Venezuela y la telenovela como género. Cada intercambio de preguntas y respuestas me ayuda a ver más claro y a plantearme nuevas preguntas para mi trabajo de investigación. Fue interesante ser entrevistada tanto por periodistas (Yesmin Roye, Pedro Luis Flores, E.A. Moreno-Uribe, entre otros), como por actrices que trabajan exitosamente en radio (Elba Escobar, Ana María Simon). A la vez, sigo sintiendo cierta sensación surrealista al ser yo la entrevistada, en vez de mi posición normal de entrevistadora.
Finalmente, hubo dos eventos que casualmente coincidieron con mi estadía en Caracas. El primero ya lo comenté en su momento: el estreno de la primera telenovela de TVES--Caramelo E Chocolate.
El segundo fue el final de las grabaciones de Arroz Con Leche, telenovela que entra en su semana final. En todos los años que tengo estudiando telenovelas nunca había coincidido con ese momento. Así que tuve la oportunidad de observarlo esta vez de cerca y de constatar una vez más que nuestras percepciones siempre son parciales y limitadas por lo que podemos observar/escuchar, ya que hay una distancia inmensa entre las diferentes percepciones que hay sobre esta novela tanto en Internet como en diferentes áreas de Caracas, los números del rating y la percepción de los que laboraron en ella. También, una vez más, pude observar la distancia inmensa que existe entre lo que el público "sabe" y lo que sucede detrás de las puertas de los estudios de televisión y dentro de las oficinas de los ejecutivos de estas empresas. Me sorprendió y me impactó de manera particular que el día que salió al aire el capítulo en el que el personaje Tomás Chacón le pegó a su esposa Amanda (debido a la Ley de Contenidos, no vemos el momento en que Chacón golpea a Amanda, sólo los resultados), la telenovela sacó 15 puntos de rating, una cifra realmente alta, aún en el vacío de competencia interna que caracteriza hoy en día a la TV venezolana. ¿Qué significa que este pico en el rating de la telenovela ocurriera justamente en la escena sugerida de violencia doméstica? ¿Es fascinación por la violencia? ¿Por el drama? ¿Es identificación y/o reconocimiento de un problema que la sociedad venezolana presenta en todas sus capas sociales? Vale la pena analizarlo ya que esos números y la circunstancia en que ocurrieron nos abren una puerta de entrada al estudio de la formación social.
Finalmente estoy de regreso luego de dos semanas intensas y satisfactorias en Caracas. También fueron dos semanas diferentes. Yo estoy acostumbrada a entrevistar y a observar. En este viaje fue al revés: la observada y la entrevistada fui yo. En ese sentido, me sentí un poquito como pez fuera del agua. Sin embargo, el sentimiento que prevalece en mí es la emoción de ver y tocar mi libro, y la satisfacción de escuchar los comentarios de los que lo han leído.
Ahora estoy de nuevo en mis ambientes naturales: mi salón de clase en la universidad y mi mesita azul en el sótano de mi casa donde trabajo en mi investigación rodeada de las fotos y hermosos regalos que me han dejado las telenovelas. A continuación algunas de las fotos (cortesía de Editorial Alfa, Dragoons, mi amiga Claudia y mi hija Carolina) que aumentarán esa colección, parte del rastro de las dos últimas semanas de mi recorrido por el mundo de la telenovela:
Quiero aprovechar este post para agradecer el apoyo que he recibido tanto en Venezuela, como aquí en Estados Unidos. Venezuela es una Telenovela ahora le pertenece a cada uno de sus lectores. Es mi turno de aprender de ellas y ellos. Así que agradezco todos sus comentarios.
Sigo mi camino. Sigo estudiando telenovelas. La información, data y evidencia recogida sobre Ciudad Bendita me esperan.
Si quieres averiguar específicamente en qué librerías puedes encontrar el libro, comunícate con Editorial Alfa por los teléfonos: (+58-212) 762 3036 / 763 5676 / 761 3576 o vía correo electrónico: ventas@editorial-alfa.com
Videos (cortesía de Dragoons y del blog TVVI) de la presentación de Venezuela es una Telenovela:
Hace muchos días que no escribo en mis blogs. Tengo una excelente razón para mi ausencia electrónica: la presentación de mi libro Venezuela es una Telenovela.
El pasado martes 18 de Septiembre la Editorial Alfa presentó su nueva colección Homo Videns dedicada al estudio del fenómeno televisivo. Es para mí un privilegio inmenso que Venezuela es una Telenovela acompañe al estupendo libro de Valentina Álvarez, Lágrimas a Pedido, como los volumenes que inauguran esta nueva colección.
Los libros tuvieron unos padrinos de lujo: Leonardo Padrón presentó el mío y Alberto Barrera Tyszka apadrinó el libro de Valentina. Ambos leyeron los maravillosos prólogos que enriquecen nuestros libros y realzaron con su presencia la noche del bautizo.
El evento fue muy bonito y significativo para mí. Tuve la oportunidad de compartir con personas a las cuales quiero y admiro profundamente. Familiares y amigos que son las constantes y los pilares de mi vida, y participantes de mis estudios de telenovelas sin los cuales las páginas que escribí no existirían. El evento me permitió también conocer en persona a una serie de amigos que he hecho a través de la Internet, que no viven en Caracas y que comparten conmigo el interés por la telenovela como género. A ellos les agradezco particularmente el esfuerzo que hicieron en acompañarme esa noche.
En pocas palabras, mis universos--el personal y el profesional--se unieron por primera vez en un recinto y su colisión produjo bellos y coloridos fuegos artificiales. Fue una celebración muy personal, no sólo para mí, sino para muchos de los asistentes. De hecho, casi una semana después, todavía tengo dificultad buscando las palabras adecuadas para describirlo. Por ello, prefiero compartir con ustedes las palabras de otros asistentes y algunas fotos:
Olla de Grillos, columna escrita por la periodista Marlene Castillo Cara y Cruz, columna escrita por el talentoso actor Carlos Cruz
A continuación algunos enlaces donde compañeros de la blogoesfera comentan el bautizo, el libro y mi trabajo académico. Mi agradecimiento para ellos también: