La fascinación con las telenovelas latinoamericanas es mundial. Cada día, a lo largo y ancho del mundo, hombres y mujeres de diversas clases sociales, edades y culturas se sientan frente a su televisor a mirar estos melodramas. Soy una mujer latinoamericana, por lo tanto, las telenovelas nunca me fueron ajenas. También soy profesora en la academia norteamericana. Desde 1999 las telenovelas son mi objeto de estudio.
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enero 10, 2011
HA FALLECIDO MARIA ELENA WALSH
Ha fallecido María Elena Walsh, "una verdadera juglar de nuestros tiempos", cuyos versos, novelas, cuentos, canciones, ensayos y artículos traspasaron las fronteras de su Argentina natal.
Supongo que ella nunca lo supo, pero su tema "Manuelita la tortuga" fue ingrediente esencial de una de las más bellas escenas de telenovelas que me haya tocado estudiar.
En "La Vida Entera" de Leonardo Padrón, en la peor y más solitaria noche de la vida de Olimpia Duque (Beatriz Valdés), su hija Tata (Marisa Román), con quien ha tenido una relación marcada por los encontronazos de dos personalidades similares con actitudes polarmente opuestas ante la vida, es la que la recibe y acuna. Es una inversión de roles en una escena memorable, que ya era conmovedora en el libreto, y que las dos actrices supieron potenciar a punta de talento y conocimiento profundo de sus personajes. También, gracias a Manuelita la tortuga de María Elena Walsh.
septiembre 15, 2009
EN MI CLASE DE TELENOVELAS: MARISA ROMAN NOS VISITA
El viernes pasado mis alumnos estaban algo nerviosos mientras se preparaban para conversar a través de videoconferencia con la actriz venezolana Marisa Román. Les preocupaba que su nivel de conocimiento del español no les permitiera participar en la conversación, a pesar de que yo les había asegurado que ésta se realizaría en inglés. Mientras tanto en mi oficina, Marisa Román esperaba mi señal para hacer su aparición en mi salón de clase y sorprender a mis alumnos. Y así fue. Logramos repetir la maravillosa experiencia de hace dos años cuando también Marisa le regaló esa sorpresa a mis estudiantes.
La conversación fue fluida y súmamente honesta. Fue una hora de muchas lecciones. Además de profundizar en su aprendizaje sobre las telenovelas, mis alumnos tuvieron la oportunidad de apreciar cómo, más allá del barniz de la celebridad, los actores son seres humanos con un talento particular y un oficio en el cual las emociones juegan un papel preponderante. Mis alumnos, quienes frecuentemente se inhiben de hablar en español porque no lo han perfeccionado, vieron cómo en Marisa prevaleció siempre el deseo de comunicarse con ellos y cómo no tuvo problemas en corregir su inglés mientras respondía las preguntas que le hicimos. (Pueden leer algunos de los escritos que han hecho mis alumnos respecto a la visita en el blog del curso: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9).
A continuación un video sobre la experiencia. La calidad no es la mejor, pero el contenido sí es representativo de lo que sucedió en mi clase esa tarde. Espero que lo disfruten tanto como lo hicimos nosotros.
mayo 10, 2009
LA VIDA ENTERA: EL TATUAJE DE TATA

Estoy en Caracas documentando los días finales de LA VIDA ENTERA. Mucho que comentar y poco tiempo para hacerlo. Debo esperar a que la novela termine para poder sentarme a escribir con tranquilidad y a compartir con ustedes las fotos y videos tras las cámaras de esta semana final.
abril 07, 2009
TRAS LAS CAMARAS DE LA VIDA ENTERA-PARTE 1

Tengo muchos días sin escribir en mi blog. El semestre ha entrado en su mes final, LA VIDA ENTERA, la telenovela que estudio a fondo, ha entrado en su etapa crucial, y yo estoy falta de tiempo y de sueño.
En Marzo estuve en Caracas estudiando la producción de LA VIDA ENTERA. Lo hago a través de horas de observación en las grabaciones y de conversaciones a fondo con todos los involucrados. Son días densos, complicados y largos, pero que no tienen arista aburrida. LA VIDA ENTERA es una novela con una estética particular y su proceso de producción es arduo. También tiene un elenco donde predomina el talento y el oficio, así que es un aprendizaje y un placer conversar con estos actores. Esta vez, además de seguir profundizando en la construcción de personajes, en las decisiones del escritor, productora, director y actores, me sometí al cansancio de la pauta de grabación, a largas horas en los estudios y en donde se graban los exteriores principales. En los próximos posts de este blog, compartiré con ustedes algunos fragmentos de lo que vi tras las cámaras de LA VIDA ENTERA.
A continuación un video que tomé durante la grabación de una secuencia en la cual los personajes Tata (Marisa Román) y Guille (Luis Gerónimo Abreu) van de visita a una galería de arte:
Aquí una foto de los actores repasando sus líneas antes de grabar:

Y otra foto de los actores ensayando ante la mirada atenta de la productora Verónica y del director de exteriores Edgar Liendo:
septiembre 26, 2008
CONVERSACIONES EN MI SEMINARIO DE TELENOVELAS
En todos los cursos que dicto trato de darle a mis estudiantes oportunidades de enlazar lo que aprendemos dentro del salón de clase con la realidad más allá de las paredes de la universidad. Mi clase de telenovelas no es una excepción y por eso siempre he incluido conferencias telefónicas con personas que trabajan en la industria de la telenovela (en años anteriores he tenido como invitados a Julie Restifo, Daniela Bascopé, Carlos Cruz, Edgar Ramírez, Marisa Román y Leonardo Padrón). Esta semana tuvimos a dos invitados que siempre visitan mi clase cada vez que la dicto porque son muy generosos compartiendo su tiempo y experiencias, y porque ambos me han acompañado y enseñado mucho en esta trayectoria mía de estudiar telenovelas: Marisa Román y Leonardo Padrón. Esta vez nos beneficiamos de un avance tecnológico importante: la conversación no fue telefónica sino a través de computadoras, gracias a las instalaciones de videoconferencia que existen en el salón donde estoy dictando el curso. Eso hizo que disfrutáramos todos la experiencia aún más que en otras oportunidades porque podíamos ver a nuestros invitados y ellos nos podían ver a nosotros.


Gracias a estas conversaciones mis alumnos pudieron escuchar de la boca del propio escritor algunos detalles de su proceso creativo, cómo es el día de una persona que escribe telenovelas, cuáles son sus mayores preocupaciones y satisfacciones en el difícil y absorbente trabajo que es escribir una telenovela. Cuáles son las diferencias entre este tipo de escritura de magnitud y ritmo industrial y otro tipo de escritos que Padrón realiza como la poesía y los guiones de cine.
También pudieron preguntarle directamente a Marisa Román detalles de la construcción de sus personajes. Cuáles han sido más difíciles y cuáles ha disfrutado más. Román también habló de las diferencias entre televisión, teatro y cine en cuanto a preparación y exposición del actor.

Fue una clase especial en la cual todos aprendimos muchísimo a través de un par de conversaciones amenas, sinceras y muy gratificantes.

septiembre 11, 2007
UNA VISITA ESPECIAL EN MI CLASE DE TELENOVELAS


En estos días tuvimos una visita especialísima en mi curso "Telenovelas, Culture and Society": MARISA ROMAN.
Talentosa actriz venezolana cuyo doble rol como Verónica y María Suspiro en Cosita Rica le valió el aprecio y el aplauso tanto de la prensa como del público. Más recientemente, Marisa protagonizó la exitosísima Ciudad Bendita. Telenovela en la cual su personaje, Bendita Sánchez, no se enamora del protagonista sino hasta después del capítulo 70. Estas historias atípicas le presentan unos retos particulares a los actores. En el caso de Bendita, Marisa Román tenía que marcar muy bien las transiciones del personaje: encandilada con el antagonista, amiga del protagonista, comienza a sentir algo por el protagonista, inseguridad ante sus sentimientos y, finalmente, plena seguridad de estar enamorada de su "Lobito", como le decía al personaje protagónico, Juan Lobo, interpretado por Roque Valero.
Yo había preparado a mis alumnos para que tuvieran "una conversación telefónica" con Marisa Román. Así que cuando ella llegó en persona al salón de clase, la sorpresa fue MAYUSCULA, la conmoción total y a mis estudiantes NO se les borró la sonrisa de la cara durante toda la hora de clase, en la cual Marisa respondió sus inteligentes y variadas preguntas con entusiasmo, honestidad y calidez, a la vez que alabó a sus compañeros actores y al escritor Leonardo Padrón (Amores de Fin de Siglo, Contra Viento y Marea, El País de las Mujeres, Cosita Rica, Ciudad Bendita).



La hora se nos fue volando. Al final todos aprendimos de todos. Mis alumnos aprendieron eso que es tan difícil de comprender para el público en general:
- Que hay que saber distinguir entre el actor y sus personajes.
- Que los actores son seres humanos inteligentes y sensibles.
- Que un actor entregado nunca se confía del trabajo que ha hecho y siempre se cuestiona.
- Que un actor comprometido con su profesión comprende bien que la fama es una circunstancia que va y viene. Lo importante es el crecimiento personal y profesional, y la satisfacción del trabajo bien hecho.
Por su parte, Marisa Román vivió una experiencia tremendamente enriquecedora al experimentar el poder de la telenovela en una cultura que generalmente no se asocia con el consumo de telenovelas. También vio de cerca cómo son los estudiantes universitarios en Estados Unidos, y recibió y correspondió con beneplácito la calidez que mis alumnos le brindaron.


Por mi parte, yo sentí la inmensa satisfacción de ver tanto a mis estudiantes, como a Marisa disfrutar el aprendizaje que hicieron juntos. También sentí el orgullo de poder mostrar en el país donde vivo el talento actoral y la calidez humana del país donde nací.




Aquí puedes leer más sobre la visita de Marisa a mi clase
agosto 22, 2007
UN REPORTAJE REFRESCANTE

En general se puede decir que mi país--Venezuela--está obsesionado con la belleza y la apariencia física. El concurso de Miss Venezuela es uno de los emblemas de nuestra fijación. Los concursos de belleza internacionales también lo son. Pero, sobre todo, son la oportunidad anual de demostrar que Venezuela es "el país de las mujeres bellas".
No es sorprendente entonces que en las telenovelas venezolanas muchas veces se le de mayor importancia a la belleza física de los actores que a su talento, arte y oficio. Para ser justos hay que reconocer que esto no se ve exclusivamente en Venezuela, sino en casi todos los países productores de telenovelas con la excepción de Brasil.
Dados estos estándares de la industria, tampoco es sorprendente lo generalizados que son la cirugía plástica y otros métodos de belleza y adelgazamiento drásticos en la vida de los actores. Como persona que ha tenido el privilegio de entrevistar a muchos actores en Venezuela y de conocer la industria por dentro, debo decir que no culpo totalmente a los actores por el uso generalizado del bisturí. Ellos simplemente tratan de sobrevivir en una industria que es implacable y que, salvo contadas excepciones, desecha al que no es "bonito", delgado y joven. Por su parte, los representates de las productoras y cadenas televisivas aseguran que es exactamente ESO lo que el público quiere ver: gente bonita, delgada, joven (y blanca de piel..pero ese es otro tema). Es decir, la responsabilidad de que haya tanta cirugía plástica en el gremio actoral se le endosa finalmente al público.
Ante este panorama en el cual causas y consecuencias se confunden en un circulo vicioso sin fin que logra perpetuar un estándar de belleza específico, fue realmente refrescante para mí encontrar en la revista Todo en Domingo del diario El Nacional de Venezuela el siguiente reportaje sobre cinco actrices jovenes y talentosas venezolanas que no han acudido al bisturí, que prefieren ser reconocidas por su talento y que han logrado el éxito: Daniela Alvarado (Juana la Virgen, La Invasora, Voltea pa' que te enamores), Chantal Baudaux (La Mujer de Judas, Negra Consentida, Amantes), Ambar Díaz (Por todo lo Alto, El Dr. G y sus mujeres), Estefanía López (Mujer con Pantalones, Te tengo en Salsa) y Marisa Román (Trapos Intimos, Cosita Rica, Ciudad Bendita).

Belleza auténtica en pantalla
Daniela Alvarado, Estefanía López, Chantal Baudaux, Ámbar Díaz y Marisa Román han demostrado que el talento en pantalla no se mide en centímetros ni se pesa en una báscula. Ninguna está en contra de la cirugía plástica, pero sí de sus excesos. Orgullosas de sus volúmenes y estaturas, han confirmado que no sólo los cuerpos perfectos consiguen roles estelares en la televisión
JOSÉ ROBERTO COPPOLA jcoppola@el-nacional.com FOTOGRAFÍAS ANÍBAL MESTRE ameswo2@yahoo.com
E l helado terminó derritiéndose en el asfalto. La tinita había saltado furiosa de la ventana del carro en movimiento. Daniela Alvarado iba, manos al volante, un pie en el acelerador y llevaba la tristeza mojándole las mejillas. Unos minutos antes, cuando salía de una heladería, un tipo en la calle le había lanzado una frase estrepitosa: "Por eso es que estás así, por comer tanta porquería, por eso es que no rebajas". En un país de reinas de belleza es difícil rebelarse contra los estándares y mantenerse fiel a un cuerpo con formas naturales. Aquí, tener unos kilos de más pareciera no ser una opción. "Ya yo estoy aburrida de los comentarios de si engordé unos kilos o adelgacé unos cuantos. Yo me siento feliz así, estoy contenta conmigo misma", señala Alvarado. Ante las críticas poco piadosas se debe tener una personalidad muy fuerte para que la autoestima no se descalabre. Su colega Ámbar Díaz también lo sabe: "El venezolano te saluda y te pesa; te dice: `estás más gorda’ o `estás más flaca’. Y como actriz esa presión es diaria. Yo me siento bien con mi figura, para lograrlo tienes que quererte y aceptarte". Aquí los cánones de belleza tienen acepciones muy estrechas y están regidos por los parámetros que abundan en pantalla. "Estamos muy estereotipadas. La televisión se ha manejado a través de 90-60-90. Pero antes la protagonista tenía que ser la típica mujer alta, rubia y esbelta, pero eso ha ido cambiando", apunta Estefanía López, quien con su 1.59 de estatura logró protagonizar la telenovela Te tengo en salsa. Ella es un ejemplo de que los centímetros no impiden conseguir un rol principal; es el talento el que se impone. "Hay gente que me dice en la calle `qué chiquita eres’. Yo me siento súper orgullosa de ser bajita. El tamaño no es una limitación: las limitaciones están en la cabeza". En este país que fabrica misses y en el que los consultorios de los cirujanos están repletos, no es de extrañar que se esté exportando un concepto artificial de la belleza. Chantal Baudaux lo confirmó en España, donde se dio cuenta de que afuera el prototipo de las venezolanas es de mujeres que se operan como quien se maquilla. "Allá me preguntaron: `y tú ¿qué te operaste?’ Si dices que eres de Venezuela piensan que tienes algo operado. A lo mejor si para mí fuese un problema tener los senos pequeños me operaría, pero no es mi caso. Yo siento que para ser una bomba sexy, ya hay demasiada competencia".




PANTALLA OPERADA Pareciera que hay poca aceptación a las siluetas imperfectas en la televisión local en donde escasean las medidas reales y las curvas auténticas. "A mí me preocupa el exceso, el hecho de que intervenirse quirúrgicamente, buscando alcanzar la perfección física, se convierta en una adicción", cuenta Marisa Román quien piensa que el problema es cuando las mujeres empiezan a buscarse detalles en todas partes y se obsesionan con verse en el espejo. Daniela Alvarado coincide porque lo ha visto de cerca: "Hay mujeres que son enfermas de verse bien y yo les digo: `pero si eres bellísima, no te jurungues’. Aquí existe una creencia de que si no te operas no eres bello ¿Cómo se puede ser tan escaso de mente?" "Cuando empecé no era igual a como es ahora. No sé si el problema es de los directivos, de las personas encargadas de seleccionar al talento o es un problema del talento en sí", comenta Chantal Baudaux, quien reconoce que nunca le han sugerido que se agrande los senos para algún personaje. "Yo lo que sí he escuchado es que un manager le ha dicho a una actriz: `Tú deberías operarte los senos porque así te van a llamar más." Ante la plusvalía de los senos de silicón, estas actrices han demostrado que, aun siendo bajitas, con caderas anchas, senos pequeños o piernas gruesas, pueden llegar a ser protagonistas. Como antes, cuando en las telenovelas las mujeres tenían cuerpos ajenos a las prótesis.
Cada quien decide
Si bien es cierto que muchas veces la televisión demanda unos patrones de belleza de concurso, no toda la responsabilidad es de la industria. "A las actrices no nos ponen una pistola en la cabeza para que nos operemos, podemos decidir no hacerlo", comenta Chantal Baudaux quien cree que muchas veces la inseguridad y la competitividad en el trabajo son detonantes de la reproducción de prótesis mamarias. "El autoestima no lo maneja el medio sino las personas que se dejan influenciar por él", sentencia Baudaux.
En la pantalla no todo es el cuerpo. Ámbar Díaz demostró que su figura sinuosa no le impidió protagonizar la serie Doctor G y sus mujeres . Ella está convencida de que las operaciones están sobreutilizadas. "Hay muchachitas que de regalo de 15 años piden una operación de senos. Hay que crear conciencia porque son niñas que están en crecimiento", apunta. En un medio en el que se profana el culto a una estética correcta, Marisa Román apoya la certeza de que es vital no compararse, ni cumplir ambiciones ajenas. "No hay que tratar de llenar ni complacer las expectativas de nadie, ni querer ser lo que los demás quieren que seas. Cuando eres adulto, sabes lo que haces, no puedes culpar al ejecutivo de un canal que te dijo que te verías mejor con tu nariz perfilada o que estás un poco gorda".

MARISA ROMÁN ¿Se siente bella? Sí. Tengo días en los que no me veo tan bien, estoy trasnochada o tengo un barrito, pero igual con mi barrito salgo a la calle. ¿Está contenta con su cuerpo? Sí, me siento contenta con mi cuerpo. ¿Por qué no se ha operado? Me gustaría que el tiempo pase de verdad en mi cuerpo y que cuando me opere lo haga con más conciencia de mí, de quién soy y estando más clara también. ¿Se operaría algún día? Sí, y trataría de buscar al mejor especialista.
DANIELA ALVARADO ¿Se siente bella? Me siento bellísima, me siento bien. Pero hay días en que tengo mis altibajos. ¿Está contenta con su cuerpo? Sí, pero a mi barriga la odio. ¿Por qué no se ha operado? No lo sé, hasta ahora no lo he necesitado. ¿Se operaría algún día? A lo mejor algún día, después de haber tenido hijos, me opero los senos para no tenerlos tan caídos.
ESTEFANÍA LÓPEZ ¿Se siente bella? Me siento súper bella, aunque hay días que me levanto hinchada o me miro al espejo y estoy ojerosa y no me siento tan bella. ¿Está contenta con su cuerpo? Sí, pero no me gusta mi barriga. ¿Por qué no se ha operado? No estoy operada porque apenas tengo 23 años. ¿Se operaría algún día? Sí, me haría la liposucción.
ÁMBAR DÍAZ ¿Se siente bella? Me siento bella, pero no todo el tiempo. Hay días en los que el cabello o el cutis no están como los quiero o no tengo el peso que deseo. ¿Está contenta con su cuerpo? Sí, pero la parte de mi cuerpo con la cual estoy descontenta son mis caderas. ¿Por qué no se ha operado? Tengo un busto normal de 34-B, podría ponerme silicón y no lo he hecho porque me siento bien con mis senos. ¿Se operaría algún día? Si algún día me opero, me operaría las piernas.
CHANTAL BAUDAUX ¿Se siente bella? Me siento bella todos los días, pero no las 24 horas. ¿Está contenta con su cuerpo? Sí, pero te diría que me quitaría dos kilos, que me gustaría estar más tonificada y que cuando me tocaras una nalga tocaras una piedra. ¿Por qué no se ha operado? No he sentido la necesidad, quizás tengo mente antigua, pero pienso que el ejercicio, el trabajo duro y las dietas te ayudan. ¿Se operaría algún día? Quizás cuando tenga mis hijos me haga un refrescamiento o me levante los senos.

EL PESO DEL TALENTO "Es muy raro escuchar a algún compañero decir que está en un curso de algo; la mayoría habla de que está a dieta o que está yendo al gimnasio", suelta Chantal Baudaux. El medio es riguroso con los numeritos que se leen en la báscula e implacable con la figura aunque un cuerpo escultural no es una garantía de rating. Ámbar Díaz admite que para todos los personajes que ha interpretado la han mandado a hacer dieta y a veces ha terminado llorando. "Esta es una industria en la que tienes que estar bien y si estás pasada de peso empiezan a llamar la atención". Las veces que a Estefanía López le han dicho que tiene que adelgazar lo asume como parte del show. Ella lo ha vivido desde pequeña cuando era parte del Club de los Tigritos. "Teníamos un productor que nos decía: `niñas, tienen que estar flaquísimas’ y éramos flaquísimas". Por su parte, Daniela Alvarado revela que cuando a ella la mandan a adelgazar, lo hacen porque se dejan llevar por la sociedad. "El peso nunca ha tenido que ver con mi trabajo, yo he protagonizado, y perdóname la expresión, teniendo el culo más grande de lo que lo tengo ahora". Pero el medio valora también el histrionismo y el talento. "No es indispensable tener grandes lolas o tener una cintura operada, hay otras cosas que se toman en cuenta", reconoce Estefanía López.


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