septiembre 11, 2007

UNA VISITA ESPECIAL EN MI CLASE DE TELENOVELAS



















En estos días tuvimos una visita especialísima en mi curso "Telenovelas, Culture and Society": MARISA ROMAN.

Talentosa actriz venezolana cuyo doble rol como Verónica y María Suspiro en Cosita Rica le valió el aprecio y el aplauso tanto de la prensa como del público. Más recientemente, Marisa protagonizó la exitosísima Ciudad Bendita. Telenovela en la cual su personaje, Bendita Sánchez, no se enamora del protagonista sino hasta después del capítulo 70. Estas historias atípicas le presentan unos retos particulares a los actores. En el caso de Bendita, Marisa Román tenía que marcar muy bien las transiciones del personaje: encandilada con el antagonista, amiga del protagonista, comienza a sentir algo por el protagonista, inseguridad ante sus sentimientos y, finalmente, plena seguridad de estar enamorada de su "Lobito", como le decía al personaje protagónico, Juan Lobo, interpretado por Roque Valero.

Yo había preparado a mis alumnos para que tuvieran "una conversación telefónica" con Marisa Román. Así que cuando ella llegó en persona al salón de clase, la sorpresa fue MAYUSCULA, la conmoción total y a mis estudiantes NO se les borró la sonrisa de la cara durante toda la hora de clase, en la cual Marisa respondió sus inteligentes y variadas preguntas con entusiasmo, honestidad y calidez, a la vez que alabó a sus compañeros actores y al escritor Leonardo Padrón (Amores de Fin de Siglo, Contra Viento y Marea, El País de las Mujeres, Cosita Rica, Ciudad Bendita).


































La hora se nos fue volando. Al final todos aprendimos de todos. Mis alumnos aprendieron eso que es tan difícil de comprender para el público en general:
- Que hay que saber distinguir entre el actor y sus personajes.
- Que los actores son seres humanos inteligentes y sensibles.
- Que un actor entregado nunca se confía del trabajo que ha hecho y siempre se cuestiona.
- Que un actor comprometido con su profesión comprende bien que la fama es una circunstancia que va y viene. Lo importante es el crecimiento personal y profesional, y la satisfacción del trabajo bien hecho.

Por su parte, Marisa Román vivió una experiencia tremendamente enriquecedora al experimentar el poder de la telenovela en una cultura que generalmente no se asocia con el consumo de telenovelas. También vio de cerca cómo son los estudiantes universitarios en Estados Unidos, y recibió y correspondió con beneplácito la calidez que mis alumnos le brindaron.








































Por mi parte, yo sentí la inmensa satisfacción de ver tanto a mis estudiantes, como a Marisa disfrutar el aprendizaje que hicieron juntos. También sentí el orgullo de poder mostrar en el país donde vivo el talento actoral y la calidez humana del país donde nací.
















Aquí puedes leer más sobre la visita de Marisa a mi clase

9 comentarios:

Victor Escalona dijo...

Definitivamente tus alumnos deben estar impresionados (como yo) con tu cátedra. Hasta les llevas a los actores!.Felicitaciones por tan buen trabajo.
Saludos

Dr. Carolina Acosta-Alzuru dijo...

Gracias, Victor. La verdad es que todo fue posible gracias a la generosidad y disposición de Marisa. Me ENCANTARIA repetir la experiencia con otros actores, con escritores y con personas que trabajan en la producción de telenovelas. Vamos a ver...

jhesust dijo...

dime de inmediato donde me inscribo...

o mejor lo hablamos! me llama la atencion que aunq hay caballeros en tu clase no se fotografiaron con ella, en la foto grupal estan todas las damas, o será la seleccion que hiciste? sabes, yo buscando 5 patas!... es muy enriquecedor escuchar experiencias propias, e interactuar con esos conocimientos adquiridos de manera teórica-práctica. Que interesante que lleves a cabo ese procedimiento de enseñanza.

Dr. Carolina Acosta-Alzuru dijo...

Jhesust, al final de la clase dio la casualidad que fueron las muchachas las que se pudieron quedar conversando de manera informal con Marisa (porque no tenían clase después de la mía). Allí aproveché a tomar esas fotos.

En oportunidades anteriores cuando he dictado en español mi seminario de telenovelas para Honors students, he organizado conferencias telefónicas entre mis alumnos y algunos actores y escritores. Todos nos nutrimos con esas conversaciones. Pienso hacer esto de nuevo cuando el semestre esté más avanzado. Es una excelente manera de enlazar el salón de clase con la realidad trepidante de la producción de una telenovela. Pero realmente traerlos en persona es lo ideal. Vamos a ver qué más logro hacer...

jesus maury dijo...

acabo de crear mi blog.. y no se colocar la foto en el perfil.. me sale enorme... y por la mitad aunq le doy a la opcion ajustar tamaño.
Quisiera colocar la foto en el perfil como ustedes... ayudaaaaa :(

Di dijo...

Hola,

Que suerte, esto de poder ir a una clase que vaya el actor de la telenovela que estas estudiando. Yo tambien he tenido la experiencia de poder entrevistar en vivo a un par de actores y es una experiencia muy bonita. Lo tuyo tiene mérito de enseñar a los americanos la cultura a traves de una telenovela.
Felicitaciones por la clase.

Dr. Carolina Acosta-Alzuru dijo...

Di, es muy interesante conversar con los actores. Para mis estudiantes es una experiencia maravillosa. Pero he aprendido que para los actores es igualmente importante tener la oportunidad de conversar con los estudiantes. De verdad que si pudiera, me traería todas las semanas a alguien del mundo de las telenovelas a mi clase...pero éso sí que es una sueño.

Saludos!

dRAGOONS! dijo...

Hola carolina!!

Hasta que pude opinar en este topic tan importante!!! realmente me quedo asombrado con lo excelente que debe ser acudir a una de tus clases,o mejor aun ser alumno tuyo, debe ser una experiencia fascinante!

Y marisa, que bonita esta! y que chevere el gesto de acceder a compartir con tus estudiantes, que se ve que estaban bastante asombrados!!

De nuevo mil gracias por compartir con nosotros esta experiencia, de estar en un dia de tus clases!!

Dr. Carolina Acosta-Alzuru dijo...

Creo que es justamente en mi salón de clases donde logro convertir en productiva esa tensión que ya es parte de mi identidad: mujer venezolana en la academia norteamericana. (La tensión no es siempre productiva. Muchas veces es desarraigo puro). Para mí enseñar en la universidad no es un trabajo, es una forma de vivir. Y mi salón de clases es un espacio sagrado.

Gracias, siempre, Dragoons, por leer mi blog.