abril 09, 2008

TORRENTE: LA EVOLUCION DE LA PRODUCCION Y LA INVOLUCION DEL TEXTO



El pasado 2 de Abril Venevisión estrenó su nueva novela estelar, Torrente, escrita por Benilde Alvarez y Neida Padilla. El estreno fue reseñado por la prensa nacional (El Universal, El Nacional, Ultimas Noticias, El Mundo), la cual destacó la profusión y belleza de los exteriores y la trama central de "vientre en alquiler".  

Torrente marca un cambio en el estilo de las telenovelas que venía transmitiendo Venevisión. Algunos periodistas lo han calificado de un regreso al estilo rosa (ver por ejemplo El Nacional). Personalmente pienso que no es que estamos frente a un regreso a la telenovela rosa, sino más bien ante una suerte de involución en cuanto al texto (libreto+música incidental) que contrasta con los innegables avances técnicos y de dirección que permiten el extraordinario despliegue de las bellezas naturales que vemos en Torrente:



y la puesta en escena de secuencias como la del accidente de avión donde viaja la protagonista (en la marca 10:30 del primer video y al comienzo del segundo video colocados a continuación):






Para ser específica, cuando hablo de involución del texto no me refiero a la temática que conforma el conflicto central: el vientre en alquiler. Este es un tema actual y controversial  que se presta perfectamente para una telenovela. (El tópico es tan actual que la prestigiosa revista Newsweek le acaba de dedicar un largo e interesante artículo). La involución de la que hablo es en cuanto a: 
  • El dibujo carente de matices de algunos personajes y su correspondiente interpretación, (para muestra ver el villano Cayo Gabaldón, interpretado por Félix Loreto).
  • Los diálogos predecibles que rayan en el cliché.
  • El tenor poco contemporáneo de ciertos parlamentos: "Soy una mujer incompleta que nací con un vientre inútil", "Las mujeres necesitamos tener hijos, para eso nacimos", dice la protagonista, Ana Julia. Estos bocadillos construyen a una mujer que a pesar de tener una pareja estable y enamorada, éxito profesional y belleza tiene la autoestima por el suelo porque ésta depende exlusivamente de su capacidad de tener un hijo. Es un retrato desactualizado de la mujer que niega nuestra lucha por ser más que "la madre de..." o "la esposa de..."
  • Los problemas de hilación entre escenas y el manejo de las mini-elipsis de tiempo que traen como consecuencia un ritmo irregular en el paso del tiempo. A veces el tiempo transcurre con la velocidad promedio que vemos en telenovelas--diálogos y escenas que nos permiten conocer a los personajes y sus conflictos--y a veces la velocidad es inexplicablemente vertiginosa. Estos cambios bruscos en el paso del tiempo, la ausencia de transiciones adecuadas y una que otra falla manteniendo la secuencia tienden a desorientar al espectador. Puede ser que sea un problema de edición, pero más bien me parece un problema de diagramación del libreto, que está tratando de ser corregido (sin mucho éxito hasta ahora)  tanto por la dirección como por la edición. 
  • La música incidental, compuesta de acordes exclusivamente dramáticos, típicos de las novelas de otras décadas y utilizados de manera que exageren el melodrama.

Todo esto aunado a la (hasta ahora) ausencia casi total del humor (el único elemento semi-humorístico radica en el tono del personaje Juancho Gabaldón, interpretado por Eduardo Orozco), hacen que yo sienta a Torrente como una involución. Digo ésto último porque el humor es ingrediente fundamental de la cultura e identidad venezolanas. 

A pesar de todo lo dicho aquí, es temprano todavía y la novela tiene múltiples hilos que prometen enredarse de manera interesante. Tendremos que seguir observándola.

Pienso que no es un buen momento para la industria venezolana de telenovelas. Si la transformación forzada de RCTV en Internacional y el cambio de prioridades de la gerencia de Venevisión (mayor prioridad al mercado internacional...o mayor prioridad hacia la percepción del mercado internacional que manejan los distribuidores... y menor importancia al mercado venezolano) van a traer como consecuencia telenovelas cuyo mayor alarde es el aspecto técnico, (como la mayoría de las telenovelas hechas en Miami),  entonces el género habrá perdido uno de sus más importantes avances y una de sus más entrañables cualidades: su capacidad de conectar con el público no sólo a través de la historia de amor, sino también a través de personajes y situaciones bien diseñados a los cuales reconocemos y en los cuales nos reconocemos porque son elementos tanto de nuestros sueños como de nuestras realidades.

abril 06, 2008

VENEZUELA ES UNA TELENOVELA


Siguiendo con la seguidilla de estrenos de telenovelas en Venezuela de las últimas semanas, hoy pensaba escribir sobre Torrente (Venevisión). Sin embargo, voy a posponer ese análisis por unos días ya que hoy salió en el diario Ultimas Noticias de Venezuela una reseña sobre mi libro Venezuela es una Telenovela que no puedo dejar de destacar porque está escrita por el periodista y crítico E.A. Moreno-Uribe, autor de uno de los blogs que más visito y respeto, El Espectador.

Le agradezco a Moreno-Uribe no sólo sus palabras (reportaje Ultimas Noticias, blog El Espectador) acerca de Venezuela es una Telenovela, sino también el acertado retrato que dibujó sobre mi agenda de investigación académica, mi ir y venir, mi cerca y mi lejos con Venezuela y sus telenovelas, y mi determinación de entender cada vez mejor el fascinante (y generalmente malentendido) género de la telenovela.

abril 02, 2008

ARROZ CON LECHE-EL IMPACTO SOBRE ESTE BLOG



En las últimas 48 horas el blog ha registrado cuatro veces el número de hits que recibe normalmente (hacer click en la imagen para verla con más claridad):



El 80% de esos hits vienen de búsquedas en google, yahoo y blogalaxia usando los términos: "novela arroz con leche", "arroz con leche novela", "canciones novela arroz con leche", "telenovela arroz con leche" y "capítulo final de arroz con leche" (hacer click en la imagen para verla con más claridad):



Los posts más visitados también reflejan el impacto del final de esta telenovela (hacer click en la imagen para verla con más claridad):



Dicho impacto también lo podemos observar en los comentarios recogidos tanto en este blog en un post que escribí hace meses a propósito del título de esta telenovela, como en la página de youtube donde el usuario turocola coloca los capítulos de Arroz Con Leche.

Dado el impacto que los seguidores de Arroz Con Leche han tenido sobre mi blog en estos días, aquí les coloco de regalo una de las escenas más bonitas de la telenovela, la cual tiene sentido sólo para aquellos que la siguieron noche a noche en los últimos meses:

marzo 29, 2008

LA TREPADORA: BELLEZA VS. TALENTO Y EL PROBLEMA DE ADAPTAR UN CLASICO



Esta semana RCTV Internacional estrenó La Trepadora, "adaptación libre" de la novela de Rómulo Gallegos escrita por Ricardo Hernández Anzola. Como es usual en estos casos, la prensa (ver por ejemplo, El Universal, Meridiano, El Nacional (video presentación a la prensa)) y el público (como ejemplos leer 1, 2, 3) han comentado abundantemente los tres capítulos que han salido al aire para el momento que escribo estas líneas.

Dos temas parecen dominar particularmente los comentarios: la presencia (piel y actuación) de Norkys Batista como Victoria Guanipa y las características del libreto.

El primer tema coloca sobre la mesa el debate/problema del talento vs. la belleza física de las actrices y actores de telenovelas. Desde su premiere, La Trepadora apuesta a la belleza física al capitalizar una y otra vez el atractivo y sex appeal del repotenciado físico de Norkys Batista, incluyendo un desnudo al final del capítulo 1 que es visualmente hermoso, pero relativamente vacío en cuanto a pertinencia dramática y consistencia de los diálogos:




Es importante mencionar que aunque, Torrente, la próxima novela que Venevisión pondrá al aire no ha sido estrenada, las fotos oficiales que han sido publicadas muestran a su protagonista, Maritza Bustamante, con un aspecto bastante parecido al de la Victoria Guanipa de La Trepadora.


Y se sabe que el primer capítulo tendrá dos escenas "de cascada". (Dado que Venevisión sí está por señal abierta y por lo tanto sujeta a la Ley de Contenidos, esos baños en la cascada necesariamente mostrarán menos que el de La Trepadora). Habrá que ver si en la puesta en escena de Torrente también se le da prioridad a la arista de mostrar físico por encima de otros aspectos.

En cuanto al libreto de La Trepadora, esta versión bastante libre del clásico galleguiano (aquí puedes leer sobre las muchas versiones para TV que se han hecho sobre la obra de Rómulo Gallegos) me resulta un contraste con las adaptaciones de las novelas de Gallegos que José Ignacio Cabrujas hiciera para RCTV. A continuación un texto escrito por el estudioso de telenovelas Alí E. Rondón, publicado en el año 2006, y que se refiere a  las mencionadas adaptaciones  que escribiera Cabrujas :

En todo caso, como lo demuestra José Ignacio Cabrujas con sus miradas fraternales a los guiones de Doña Bárbara, Canaima y Sobre la misma tierra en las mismas caracterizaciones de Arturo Calderón (Juan Primito), Miguelángel Landa (Marcos Vargas) o Marina Baura (Cantaralia Barroso, Remota Montiel) se impone el manto dramático y hasta trágico de las anécdotas mitad reales, mitad ficción. Todas y cada una de las telepresencias sobresalen entonces como la suma de valores étnicos individualizados más vigentes que nunca. Tras la mascarada de sus desaciertos y desvaríos nos enseñan vertientes secretas de un alma que ha seguido transformándose hasta erigirse con dignidad en el ser que actualmente somos los venezolanos. Ocurre, sin embargo, que no estamos hablando de la mera filmación de lo escrito. Entregado a un trabajo casi adiposo Cabrujas se ha encargado de engordar los diálogos. Otra veces toma el esquema desnudo de una situación, la reprocesa suprimiendo secuencias prescindibles para el guión y nos la entrega con la nostalgia de esas imágenes y parlamentos donde se respira el tema de la obra. En ese trayecto diríamos entonces que el libretista ha llevado al lenguaje televisivo algo más que la urdidumbre de flaquezas, sonrisas, sinsabores, injusticias, odio y amor originalmente resueltos en el ámbito narrativo. Ha dialogado con las obras. Ha sabido leer en ellas cierta propuesta latente que le permite (re)escribir el drama tocándole el plexo del Yo a los personajes (Enfasis añadido por mí, Alí E. Rondón (2006), Medio Siglo de Besos y Querellas, pp. 54-55).

Y en este acertado análisis de Rondón está la clave de la incomodidad que sentimos algunos con el libreto de esta nueva Trepadora.