Hace unos días publiqué aquí la entrevista que le hiciera el escritor Leonardo Padrón al actor venezolano Edgar Ramírez. Hoy traigo del mismo programa "Los Imposibles", la conversación entre Padrón y el actor venezolano que se convirtió en el emblema internacional de las telenovelas de mi país: Carlos Mata.

Carlos Mata comenzó en la actuación de manera accidental porque su pasión eran las artes plásticas. A la par de la actuación desarrolló una carrera musical que le valió discos de oro en Estados Unidos, España, Chile, México y Venezuela. Su más reciente trabajo en telenovelas fue como Facundo Montoya en la telenovela de Leonardo Padrón "La Vida Entera".

Tanto Carlos Mata como Leonardo Padrón tienen un gran sentido del humor, el cual le da un tono ligero y agradable a esta conversación que es millonaria en detalles sobre la vida y carrera del protagonista de la famosísima telenovela Cristal:

ACTOR ENTREVISTADO POR ESCRITOR

julio 06, 2009


Estoy en Oxford donde mañana comienzo a dictar un curso sobre International Mass Communication. De ahí que este verano mis escritos en el blog serán (aun) más esporádicos.

Hoy les dejo aquí una entrevista muy interesante que nos da la rara oportunidad de ver frente a frente en amena conversación a dos personas cuyas carreras no se limitan a las telenovelas, pero que han sido marcados por las telenovelas: el escritor Leonardo Padrón entrevista al actor Edgar Ramírez.

Leonardo Padrón es el escritor de telenovelas que estudio a fondo desde hace una década. Es poeta, ensayista y guionista de cine, amén de ser el autor de algunas de las telenovelas más vistas en Venezuela, como Contra Viento y Marea, El País de las Mujeres, Cosita Rica, Ciudad Bendita y La Vida Entera. Desde hace 4 años, Padrón tiene un programa de entrevistas por radio, "Los Imposibles" en el cual entrevista a personas "imposibles de ignorar". En Mayo de este año, "Los Imposibles" hizo el salto a la televisión, manteniendo la estructura de estas conversaciones, que también han sido un éxito literario, ya que cada temporada de entrevistas es publicada por la Editorial Santillana: Los Imposibles: Conversaciones al Borde de un Micrófono, Los Imposibles 2 y Los Imposibles 3.

Edgar Ramírez comenzó su carrera en el cine venezolano. En la exitosa telenovela Cosita Rica, personificó a Cacique, cuya historia de amor con las gemelas Verónica y María Suspiro obsesionó al público venezolano hasta eclipsar la de la pareja protagónica. Pocos meses después del final de Cosita Rica, Ramírez hizo su primer papel en una cinta en Hollywood: Dominó con Keira Knightley y Mickey Rourke. Después participó en The Bourne Ultimatum con Matt Damon, Vantage Point con William Hurt y Ché Parte 1 con Benicio del Toro. En estos momentos está finalizando el rodaje de una película del afamado director francés Olivier Assayas en la cual personifica al terrorista que marcó para muchos la década de los 70 y 80: Illich Ramírez Sánchez, conocido como "Carlos, el Chacal".

Aquí la entrevista para que la disfruten:

Opción 1 (Megavideo):


Opción 2 (Viddler):


Todos los que trabajan en telenovelas lo dicen: hacer telenovelas es una labor de equipo. Sin embargo, en mi trabajo de investigación encuentro frecuentemente que el público no lo entiende así y tiende a personalizar los fracasos y los éxitos, y lo que les pareció bien hecho o no. Por ejemplo, en Venezuela la tendencia es a atribuirle el "éxito" o "fracaso" al escritor o escritora y/o a los actores protagonistas.  En México se le atribuyen al productor o productora y/o a los protagonistas. Estas tendencias no son exclusivas del público, ya que también las notamos en la prensa de espectáculos. 


Los años que llevo estudiando cómo se hacen las telenovelas me han enseñado que, efectivamente, el producto final depende de un equipo grande y variopinto: escritores, actores, equipo de producción, directores, vestuario, arte, escenografía, edición y post-producción. También he sido testigo de que todo ocurre a un ritmo vertiginoso. Al final, lo que sale al aire es realmente una versión de lo que fue escrito en el libreto. 

Hoy traigo un ejemplo en el cual se hizo el esfuerzo de producción, actuación y dirección para ajustarse al libreto debido a la importancia de las escenas y, sin embargo, lo que salió al aire se alejó de la intención del libreto (y del esfuerzo de producción) debido a una edición descuidada y/o apresurada del material grabado. 

Contexto: Las escenas constituyen el final del Capítulo 116 y principio del Capítulo 117 de la telenovela venezolana La Vida Entera que tuvo un total de 120 capítulos. Las escenas son previas al esperado enfrentamiento entre Olimpia Duque (Beatriz Valdés) y su esposo Napoleón (Gustavo Rodríguez), luego de que éste develara públicamente que Olimpia le ha sido infiel por años con su rival profesional: Facundo Montoya (Carlos Mata). Olimpia ya está en la casa cuando llega Napoleón con su hijo Salvador (Jorge Reyes).

Puedes leer las escenas, las cuales están escritas para que el final del capítulo 116 y el principio del capítulo 117 nos cuenten los mismos dramáticos acontecimientos, pero desde puntos de vista distintos. (Notar material que he resaltado en amarillo en esos fragmentos del libreto).

Un sábado del pasado mes de mayo pasé muchas horas observando cómo se grabaron los diferentes planos que contarían la historia como estaba en el libreto. Dada la premura con que se viven las grabaciones de los últimos capítulos de una telenovela, el director Luis Alberto Lamata tomó la decisión de grabar los planos en el orden en que debían ser utilizados para así facilitar el ensamblaje y edición del material por parte del editor y que no ocurrieran confusiones entre los dos puntos de vista que el escritor había estipulado en su libreto. 

A continuación la grabación de dos de esos planos. Uno previo a la caída de las santamarías y otro durante la caída de estas rejas. (Es importante notar que como la acción ocurría en uno de los pasillos internos de la mansión, era difícil para mí filmar la grabación sin molestar):






A pesar del tiempo que se le dedicó a la grabación de esta secuencia de escenas y al cuidado del director, en edición no se utilizaron la mayoría de los planos y los que se usaron fueron presentados en el orden incorrecto. El resultado: las santamarías cayeron en la mansión de la familia Duque, pero la edición eliminó la cualidad cinematográfica y la intensidad del drama que estaban en el libreto original. Una verdadera lástima.

Final Capítulo 116 (comparar video con el libreto):



Comienzo Capítulo 117 (de nuevo, comparar video con el libreto):



En conclusión: la telenovela es un trabajo de equipo y la probabilidad  de imperfección cuando se produce a ritmo industrial son altísimas. 


He escrito en otras oportunidades acerca de la distancia que existe entre las percepciones del público sobre una telenovela y lo que sucede realmente en el proceso creativo de ésta. Particularmente hay una distancia considerable entre lo que el público sabe sobre la escritura de una telenovela y lo que realmente sucede en el cerebro y alma de las escritoras y escritores. 


Hoy traigo aquí un escrito valiosísimo que acorta esa última distancia de manera significativa. Es una ventana directa a la mente (y al corazón) de la escritora encargada de la difícil tarea de convertir en telenovela a uno de los clásicos venezolanos más sagrados: Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos. Esta telenovela de Telemundo polarizó de manera singular a sus televidentes, quienes tomaron posiciones firmes en cuanto al triángulo principal Doña Bárbara-Santos-Marisela. 

A raiz del final de la novela, Valentina me escribió una carta donde reflexiona sobre su periplo escribiendo Doña Bárbara. Es una carta honesta y analítica que ilumina de manera particular el esfuerzo de escribir una telenovela y  la tensión siempre presente entre los requerimientos comerciales y creativos de este género televisivo. Valentina, generosamente, me ha permitido compartir su escrito con los lectores de mi blog. Pueden leerlo aquí y luego...comencemos la conversación en la sección de comentarios.

Addendum (Junio 3, 2009):
1. Este es un blog cuyo objetivo es una conversación de altura sobre las telenovelas, las cuales son bastante maltratadas por muchas personas que las desdeñan, y que desprecian a sus seguidores.

2. No hay necesidad de ser agresivos en los comentarios. Creo firmemente en el intercambio respetuoso de ideas como generador de conocimiento y experiencia. Podemos expresar nuestro punto de vista sin agredir, descalificar o insultar.

3. No es común que nos abran una ventana como la que esta carta nos proporciona. Entonces, miremos hacia adentro con la actitud de aprender algo.